Leyenda de Obanos.
Obanos, se encuentra en Navarra, cerca de un lugar emblemático del Camino como es Puente la Reina / Gares. En este pueblo se representa el "Auto de san Guillén y santa Felicia" que recoge la historia de esta antigua leyenda.
Esta relata lo siguiente:
"Cuenta la leyenda que a final del primer milenio de la era cristiana, peregrinó hacia Finisterre la princesa Felicia, hija de los duques de Aquitania.
Allí en Compostela, ganada por el fervor de los romeros y los milagros del cielo, decidió quemar su vida en el silencio, escapando de su corte, de su alcurnia y sus riquezas, en humilde servicio de nuestro Señor.
Fijó su residencia en el señorío de Amocain, del valle de Egües, donde disimuló su condición , escondió su rango y vivió tranquila y endiosada...Hasta que la descubrió Guillermo, su hermano, valentón y pendenciero, que pretendió rescatarla para el larillo de la casa y las ilusiones del mundo. Todo fue en vano. Le recordaba el honor de su estirpe, los sueños que sobre ella habían trenzado sus padres, su concertado matrimonio. Se aferraba ella a la llamada del cielo y a las exigencias de una vocación sobrenatural. Un auténtico combate entre el amor humano y el amor divino.
Guillermo, borracho de vanidad, perdía sus estribos arrebatado de ira. Felicia reiteraba sus propósitos de abandonar, abismada en el silencio y la humildad.
Guillermo, enajenado, dio muerte a Felicia, inocente consagrada. El cielo hizo florecer en prodigios el sepulcro de Felicia y lo convirtió en meta de devoción en Labiano, a donde llegó por caminos de milagro.
Guillermo recabó con sus vergüenzas en Compostela, entonces desaguadero de los pecados de Europa y allí le penitenciaron a vivir escondido en un santuario de Santa María.
Se eligió el altozano de Arnotegui sin atreverse a regresar a sus feudos de Francia. En la ermita lloró su crimen y edificó a los Hombres y al borde del Camino consoló peregrinos, socorrió pobres, mereció fama de santo y allí aún hoy, se veneran sus restos."
Los restos de Santa Felicia se conservan en Labiano, cerca de Pamplona. San Guillermo se retiró a una ermita en el Monte Arnotegui en la que hay una inscripción que cuenta como fue martirizado en ese lugar el santo.

(Puente de la Reina. Puente Románico).
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